Un bálsamo inspirado en una fórmula ancestral, muy apreciada por la gente del campo. Tradicionalmente se usaba para calmar la piel después de pequeñas quemaduras, golpes o picaduras de insectos.
- Calma, nutre y ayuda a reparar la piel seca, irritada o dañada.
- Con hipérico, manteca de karité y aceite de oliva virgen extra ecológicos.
- Textura densa de bálsamo: con muy poca cantidad es suficiente.
- 100% BIO y 100% de origen natural.
- Sin conservantes, sin perfume y sin aceites esenciales.
- Sin alérgenos: no contiene gluten, aceites de frutos secos ni aceites esenciales.
- Vegano y no testado en animales.
- Envase de vidrio de 30 ml.










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